El dolor de cabeza es una de las señales más comunes relacionadas con problemas visuales. Y muchas veces pasa desapercibido.
Si usas lentes y sientes molestias frecuentes, puede deberse a que tu graduación cambió. Incluso un pequeño ajuste puede marcar una gran diferencia en tu comodidad diaria.
Cuando la graduación no es adecuada, los músculos de tus ojos trabajan más para enfocar. Ese esfuerzo constante genera tensión que se manifiesta como dolor en la frente, en las sienes o alrededor de los ojos.
También puede influir el uso prolongado de pantallas sin descanso. Aunque tengas lentes, pasar muchas horas concentrado en un punto cercano puede provocar fatiga visual.
Otro factor es la adaptación incorrecta a nuevos lentes. Si no están bien centrados o el diseño no es el adecuado para tu actividad, puedes sentir mareos leves o incomodidad.
Por eso es importante no normalizar el dolor. Una consulta optométrica permite identificar si el problema está en tu graduación, en el tipo de lente o en el ajuste del aro.
En Óptica Oftalmológica, especialistas en tu visión, analizamos cada detalle para devolverte comodidad y claridad.