Usar los mismos lentes durante años es más común de lo que parece. Muchas personas piensan que mientras puedan leer o ver el celular, no necesitan cambiarlos. Sin embargo, la visión cambia con el tiempo, incluso si el cambio es leve.
Cómo saber si tu graduación ya no es la correcta
Cuando la graduación ya no se adapta a tu necesidad actual, tus ojos hacen un esfuerzo constante para compensar. Ese esfuerzo puede causar:
- Cansancio visual frecuente
- Dificultad para concentrarte
- Visión borrosa ocasional
- Dolores de cabeza al final del día
Son señales sutiles, pero importantes. Una consulta optométrica anual que puede ayudarte a detectar estos cambios a tiempo.
El desgaste de los lentes también afecta tu visión
No solo cambia tu graduación, también cambian tus lentes. Con el uso diario aparecen rayones y los tratamientos como el antirreflejo o el filtro de luz azul pueden deteriorarse.
Aunque no siempre lo notes, la nitidez ya no es la misma. Ves, pero no con la claridad que deberías.
El ajuste del aro influye más de lo que imaginas
Un aro que se desliza, queda torcido o presiona demasiado puede alterar la posición del lente frente a tus ojos. Esto afecta tu comodidad y tu calidad visual. En Óptica Oftalmológica revisamos no solo la graduación, sino también el estado y ajuste de tus lentes.
Revisión visual anual
Realizar una revisión anual permite detectar estos cambios antes de que se conviertan en molestias constantes.
En Óptica Oftalmológica, tu consulta optométrica incluye una evaluación completa para asegurarnos de que tus lentes realmente se adapten a tu necesidad actual.
Recuerda: la visión no debería sentirse forzada.